SANTANDER, 16 DE ENERO DE 2018

Conferencia de Jesús Herrán: “El mundo fantástico de Torrente Ballester”

 

 

El martes 16 de enero, y en el Centro Gallego de Santander, tuvo lugar la primera conferencia del año 2018 –quinta del ciclo organizado por la Sociedad Cántabra de escritores en el presente curso- con el título: El mundo fantástico de Torrente Ballester. La ponencia correspondió a Jesús Herrán Ceballos (maestro, autor y editor literario). José Antonio Otero, presidente de la Junta Directiva del Centro Gallego, abrió el acto dando la bienvenida y felicitando el año nuevo a los numerosos asistentes que llenaban la sala, a la vez que mostró su complacencia con el tema, por la vinculación de Torrente Ballester (Ferrol, 1910) a Galicia y a las Letras Gallegas. A continuación, D. Víctor Abascal Acebo, coordinador y miembro de la Junta Directiva de la SCE, agradeció al Centro Gallego la cesión de esta sede para la acogida del acto, e hizo un breve recordatorio de algunas de las actividades de la SCE en las próximas semanas: La conferencia (extraordinaria) con el título: De Lutero a Calvino: itinerarios de la Reforma a cargo del profesor D. Ramón Maruri Villanueva, que tendrá lugar el martes 23 de Enero a las 19:30h en el Centro Gallego (Segunda Parte de la conferencia dictada por el mismo ponente el 21 de noviembre de 2017: Lutero en el V centenario de la reforma protestante) y la celebración del ‘Día de las Letras Cántabras` el día 19 de febrero a las 19:30h en el Paraninfo de la Universidad de Cantabria, acto que incluye la imposición de la Estela de Oro al pintor y poeta cántabro, D. Julio Maruri Movellán (Santander, 1920) por su trayectoria como autor y creador de reconocido prestigio. Finalizó su intervención para pasar la palabra al presidente de la SCE, D. Marino Pérez Avellaneda que, en primer lugar, refirió el hecho luctuoso del fallecimiento de Manuel Bartolomé, socio fundador y socio activo de la SCE, amigo y compañero muy admirado y querido en esta Sociedad. Los presentes tributamos un aplauso al recuerdo de nuestro compañero fallecido. A continuación, Marino presentó a Jesús Herrán, refiriendo el origen de su conocimiento y amistad en la década de los 90, cuando trabajaba en la editorial Anaya, experiencia que más tarde desarrollaría y desarrolla en la Editorial Valnera, como director de la entidad. Para no extenderse demasiado, se refirió al contenido de la conferencia recogiendo algunos de los aspectos más relevantes de la reseña que se publica en la web de la SCE y, sin más preámbulos, cedió la palabra al ponente.

Jesús Herrán centró el tema señalando la importancia de la obra La saga/fuga de JB que supuso un punto de inflexión en la Literatura del siglo XX y en la propia obra literaria de Torrente Ballester. No fue una ruptura con el realismo de la época, que él mismo registraría en sus obras anteriores a 1972; fue una nueva manera de contar usando un diferente punto de vista, que en dicha obra no es otro que la conciencia poliédrica del personaje, José Bastida, constituido en voz narradora. Compone una saga de personajes heterónimos “JB” con perfiles disparatados pero necesarios para trazar la historia fantástica de una villa (también fantástica), Castroforte de Beralla, enfrentada a Villasanta de la Estrella por el robo de una reliquia, El Santo Cuerpo Iluminado, que fue rescatado de las aguas y que condiciona la historia del lugar: Un sitio disparatado, unos dichos también disparatados y acordes con unas intenciones, a su vez, disparatadas. Pero eso es lo que el propio Torrente define como realismo intelectual: unas reglas de juego ilógicas, si se miran aisladamente como en una  instantánea, pero consecuentes (por necesarias) en la dinámica de la acción o de la trama. Esto permite al autor una libertad creadora exuberante que transforma hasta el propio lenguaje en boca o pluma de José Bastida. Lenguaje versificado, basado en mutar acentos y juntar o separar sílabas con un único propósito, crear un lenguaje críptico o un “Lenguaje de la incomunicación”. Este ‘idioma` tiene su precursor en el trampitán (ref. Juan de la Coba y Gómez) y no en el lenguaje glíglico de Cortazar utilizado por este autor como parte de un juego erótico, en Rayuela,  con el propósito de hacer de este invento una pulsión más intensa. En fin, mediante algunos significantes como los referidos, y siempre utilizando fragmentos del texto, Jesús Herrán dio una verdadera lección de literatura y rindió un testimonio de admiración y comprensión intelectual de la obra de Gonzalo Torrente Ballester. Fue grato descubrir las esencias cervantinas que hay en Torrente y reconocer el estilo propio de la escritura de este autor –también torrencial, como su nombre de la mano y en la voz de Jesús Herrán Ceballos.