Conferencia de José Antonio Abella: “El hombre pez de Liérganes: historia o leyenda”

 

Como todos los días martes, tercero de cada mes, el pasado 17 de abril tuvo lugar la penúltima conferencia del curso 2017-2018, organizada por la Sociedad Cántabra de Escritores en el Centro Gallego de Santander, con el título: “El hombre pez de Liérganes: Historia o leyenda” que corrió a cargo del escritor, escultor y médico rural (jubilado), don Juan Antonio Abella Mardones. Por parte de la SCE abrió la sesión el coordinador del Ciclo, don Víctor Abascal, para explicar el desarrollo y el interés de la conferencia y excusar la ausencia de José Antonio Otero, presidente de la Junta Directiva del Centro Gallego y anfitrión habitual en la celebración de estos Actos. Cedió la palabra a Marino Pérez Avellaneda, presidente de la SCE, amigo y presentador de Juan Antonio Abella, del que destacó su rica personalidad y sus méritos como escritor y ganador de diversos premios literarios y también, como editor y escultor reconocido.

Juan Antonio Abella, que ha publicado un libro editado por Valnera (2017) con el título de “El hombre pez”, introdujo el tema de la conferencia con un reconocimiento a la Leyenda, destacando la importancia de la Palabra como significante de los pueblos y sus tradiciones. “Liérganes es un pueblo maravilloso, rico en historias escritas con minúsculas primordiales —dijo—. El hombre pez es la historia de Francisco de la Vega Casar, nacido el Liérganes en 1660 y bautizado en esa localidad en el mes de febrero, como consta en el libro de actas de la Iglesia parroquial. Su infancia y pubertad, hasta los catorce años, ha sido debidamente contrastada por el Padre Benito Jerónimo Feijóo, ilustre prócer del siglo XVIII que en su obra, el Teatro Clásico Universal o Discursos Varios y en el discurso VIII, transcribe la historia documentada del hombre pez mediante cartas, investigaciones y opiniones relatadas por gentes cuyos ancestros vivieron en el lugar y tuvieron acceso al protagonista, sus hermanos y María Casar, su madre (el padre, Francisco de la Vega –treinta y cuatro años mayor que la madre- murió pronto, sin que se disponga de mayores aportaciones de él, en el recorrido vital del hombre pez )”…

Juan Antonio Abella desarrolló en extensión la historia del “hombre pez” aportando sobrada documentación  para establecer la verosimilitud de los hechos: la desaparición de Francisco en la ría del Nervión en Bilbao y su aparición, cinco años después, en la bahía de Cádiz, en donde los monjes del Convento de San Francisco, puestos en contacto con la Inquisición que lo sometió a un exorcismo, deducen el origen del muchacho al pronunciar éste el nombre de “Liérganes” en medio de una serie de extravíos de la razón y de su lenguaje. Comoquiera que en Liérganes se había denunciado la desaparición del muchacho cinco años atrás, Fray Rosendo, un padre del convento, lo acompañó en su viaje por tierra hasta la casa de la madre, donde María Casar lo reconoció como su hijo. Por su aspecto y por la trayectoria que supuestamente siguió Francisco tras tirarse al agua y ser “capturado” en Cádiz por unos pescadores, la historia del “hombre pez” se hizo leyenda oral y escrita.

Dos siglos más tarde de que el padre Feijóo publicara sus estudios, el Dr. Marañón (1934) reinterpreta la historia del hombre pez a la luz de los síntomas clínicos que lo describían con dicha apariencia, e insistió en que debía tratarse de un caso de “cretinismo”, arrojando dudas sobre la verosimilitud de la historia. A pesar de todo, existen algunas contradicciones para la hipótesis de Marañón, lo que no ha hecho sino incrementar el interés por esta historia después de más de cuatro siglos de permanencia en la memoria del lugar, Liérganes.

La conferencia fue seguida con enorme interés por parte del público asistente que llenaba la sala y finalmente se prolongó en un debate animado y participativo. Los miembros de la SCE agradecen a Juan Antonio Abella su participación y bien hacer en este Ciclo de Conferencias.