Comillas 1912 – Sant Joan de Mallorca 2011

Fernández de Castro, Ignacio

Ignacio se licenció en Derecho por la Universidad de Oviedo y ejerció los primeros años como abogado labora-lista. A finales de la década de 1950 fundó, junto a Julio Cerón Ayuso y Jesús Ibáñez, el frente de Liberación Popular (conocido como FELIPE). Se exilia a Francia en 1962 como consecuencia de la persecución del régimen franquista y ‘sobrevive’ en Paris impartiendo clases de español.

Mantuvo contacto con los inmigrantes españoles y con Ruedo Ibérico, escribiendo un libro, La demagogia de los hechos (1962) que fue un referente para la oposición política de aquellos años y la sociología posterior. Participó activamente en el Movimiento de Mayo del 68. Regresó a España en 1971 y crea Equipo de Estudios, un grupo de trabajo dedicado a la investigación sociológica y a la lucha política desde posiciones marxistas críticas y asamblearias. Durante tres décadas se reunieron cada viernes para mantener la reflexión colectiva (sociología crítico-dialéctica).

Escribe sobre diversos temas sociológicos y es autor de numerosos libros y de centenares de artículos, en gran parte dedicados al análisis del sistema educativo y su relación con el modo de producción capitalista: Reforma educativa y desarrollo capitalista (1973). En el libro Sistema de enseñanza y democracia (1980) realiza un lúcido análisis sobre el sistema de enseñanza que, según el autor, hace de los sujetos implicados meros objetos apropiados para satisfacer los fines estratégicos del capitalismo. En otro de sus libros Escuela pública. Democracia y poder (2001), del que es coautor, analiza el proceso de asentamiento de la escuela pública y reflexiona sobre un referente utópico de escuela pública al que se debe teóricamente aspirar.

Entre sus aportaciones cabe destacar que fue pionero del método dialéctico aplicado a la investigación sociológica y profundizó en la concepción de ‘maestro’ como ‘sujeto colectivo´ y no como un ‘extraño sociológico’. Ignacio fue un hombre coherente que transitó desde una posición cristiana de su existencia a un marxismo crítico, y de ahí, a una concepción asamblearia de la organización social. Este pensador incansable e insatisfecho, muere el 17 de septiembre de 2011, con casi cien años.