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DISCURSO DE MARINO PÉREZ AVELLANEDA, Presidente de la SCE

 

Sr Rector Magnífico de la Universidad de Cantabria, D. Ángel PAZOS CARRO.

Excma. Señora Alcaldesa de Santander, Dª Gema IGUAL ORTIZ.

Excmo. Sr. Consejero de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Cantabria, D. Francisco FERNÁNDEZ MAÑANES.

Ilmo. Sr. Obispo de Santander, Monseñor Manuel SÁNCHEZ MONGE.

Autoridades presentes en el acto

D. Benito MADARIAGA DE LA CAMPA, Cronista de Santander y Estela de Oro de las Letras de Cantabria 2015.

D. Julio MARURI MOVELLÁN, poeta y pintor, en nombre del cual recogerá el galardón Dª GEMA IGUAL, alcaldesa de Santander.

Representantes de otras organizaciones y asociaciones de Cantabria.

Compañeros de la Sociedad Cántabra de Escritores.

Señoras y Señores. Bienvenidos todos.

 

Hoy lunes 19 de febrero de 2018, festividad de San Beato de Liébana, primer escritor cántabro documentado, nos hemos reunido para celebrar la séptima edición del Día de las Letras de Cantabria. El origen de la conmemoración se encuentra en la propuesta que en el año 2011 realizó la Sociedad Cántabra de Escritores al entonces Gobierno regional, la cual tuvo muy buena aceptación, de la misma manera que por parte del actual equipo de gobierno presidido por D. Miguel Ángel Revilla. Llevamos, pues, siete años consecutivos conmemorando a nuestros escritores, durante los que hemos trabajado con tres administraciones diferentes y con distintos responsables en cada caso, a los que queremos reconocer su buena actitud y disposición ante las ideas y propuestas que les hemos venido planteando, y que personalizamos en el Consejero actual, Sr. Fernández Mañanes. A todos ellos nuestras más sinceras gracias.

Como en las ediciones anteriores, con esta celebración tratamos de fomentar el recuerdo de los escritores de Cantabria ya fallecidos, sean más o menos conocidos o ‘importantes’. Para ello tenemos en consideración los aniversarios ‘redondos’, concretados en los ‘cuartos, medios y enteros’…, es decir, a los 25, 50, 75 y 100 años, o múltiplos, transcurridos bien desde el nacimiento, como de su muerte, según la propuesta realizada por nuestro compañero Manuel Bartolomé, que fue quien elaboró también el primer listado de autores, y al que queremos hacer un especial homenaje con motivo de su fallecimiento hace un mes. También recordamos la memoria de Carmen González Echegaray, Dª Carmen, fallecida unos días más tarde, todo “un ejemplo de investigadora y, aún más que eso, un espejo de dignidad y discreción, así como de firmeza en la defensa de nuestro patrimonio”, como la describió Mario Crespo en 2010. A ella le concedimos la Estela de Oro en 2014. Y, por supuesto, un recuerdo muy especial para nuestro compañero Serafín Fernández Villazón fallecido la semana pasada en Suances, al que hemos dedicado el minuto de silencio inicial.  Los tres se encuentran ya formando parte del Parnaso de los Escritores de Cantabria, desde donde iluminan nuestro caminar.

Este Carro de las Letras echó a rodar en el año 2012 en el salón de actos de la Biblioteca Central de Cantabria adonde acudieron representantes del mundo de la cultura y de la política de la región. En 2013 el evento tuvo lugar en la Sala Griega del Palacio de Festivales.  El salón de actos del Centro Cultural ‘La Vidriera’ de Camargo sería el escenario en 2014, edición en la que comenzamos a utilizar el Cuaderno de las Letras, Programa que seguimos editando impreso gracias al apoyo de la Dirección General de Cultura. En 2015, regresamos a Santander, a la Sede del Parlamento Regional, la casa de todos los cántabros. En 2016 el traslado fue a Torrelavega, salón de actos del IES Marqués de Santillana. Con motivo del Año Jubilar Lebaniego, el año pasado nos trasladamos a Potes, al Centro de Estudios Lebaniegos. Este año nos congregamos de nuevo en Santander, en el Paraninfo de la Universidad de Cantabria, buque insignia del conocimiento y de la cultura de la región.

Los escritores conmemorados son 29, y de 18 de ellos procederemos a leer algunos textos suyos, actividad que constituye una de las esencias principales del acto. De este listado destacamos tres figuras de las letras españolas: la gran pensadora y activista Concepción Arenal; el monstruo de los escritores que fue Benito Pérez Galdós; y, el comprometido poeta, León Felipe.

Otro de los puntos clave en todas las anteriores ediciones, ha sido la entrega de la Estela de Oro de las Letras de Cantabria, destinada a homenajear la figura y obra de personalidades relevantes de las Letras de nuestra región, como reconocimiento a la labor creativa de toda una vida. Desde 2012 han recibido el galardón el poeta y galerista, D. Manuel Arce Lago; el historiador D. Joaquín González Echegaray; su hermana, Dª María del Carmen González Echegaray, ambos ya fallecidos. El cronista de la ciudad de Santander, D. Benito Madariaga de la Campa, presente hoy en la sala. El narrador y ensayista, D. Álvaro Pombo García de los Ríos. Y el año pasado el escritor y cineasta, D. Mario Camus García.

En esta ocasión se ha decidido otorgar la Estela de Oro, por designación unánime de la Junta Directiva de la Sociedad Cántabra de Escritores, al poeta y escritor santanderino D. Julio Maruri Movellán. Con su longevidad manifiesta – tiene en la actualidad 97 años, de lo que nos congratulamos-, Maruri conoció y trató a gran parte de los poetas de la Generación del 27, de los cuales emana su vena poética, llegando a formar parte de la “Quinta de 1942”. D. Julio fue uno de los principales dinamizadores del grupo Proel, y en la actualidad es, posiblemente, el Decano de los poetas españoles.

Como han podido comprobar, el color musical del acto lo está poniendo el grupo instrumental ‘Ensemble UC’, formado básicamente por alumnado de la Universidad de Cantabria, así como por personal de la institución, por lo que, utilizando el argot deportivo, podemos decir que juegan en casa. Gracias a José Leal, director del Aula de Música de la Universidad, y a Víctor Aja Trueba, director de la agrupación musical.

Quiero señalar también que, dado que aún nos encontramos en el Año Jubilar Lebaniego (la Puerta del Perdón no se cierra hasta el próximo 22 de abril de 2018), y como complemento a la publicación sobre Liébana de Lamadrid y Manrique que editamos el año pasado, en esta ocasión vamos a entregar a bibliotecas de la región, así como a las personas presentes que lo deseen, un ejemplar de la Colección Diplomática de Santa María Piasca (857-1252), de Julia Montenegro, editada por el Gobierno de Cantabria en 1991, pero que, por causas que desconocemos, ha permanecido oculta en los almacenes de la Comunidad desde entonces. Abrimos, de esta manera, la especial “Puerta del Perdón”, o más bien la “del Olvido”…, en que se encontraba esta obra, que creemos merece ser rescatada tras 27 años recluida.

Asimismo, quiero avanzar que, complementando la entrega de la Estela de Oro a D. Julio, vamos donar varias obras suyas a bibliotecas que no las poseen entre sus fondos, como un original de Los Años (1947), a la Biblioteca Central de Cantabria, obra por la que optó al Premio Adonais, que ganó su buen amigo Pepe Hierro; o de la Antología (1957), por la que obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1958, a la Biblioteca Municipal de Santander.

Para terminar, quiero desgranar un breve rosario de agradecimientos. En primer lugar, al Gobierno de Cantabria, Consejería de Educación, Cultura y Deporte, que patrocina el acto, en la persona del Sr. Consejero D. Francisco FERNÁNDEZ MAÑANES, que nos acompaña en la Mesa. También a la Alcaldesa de Santander, Dª Gema IGUAL ORTIZ, por honrarnos con su presencia y apoyo.

Gracias, ¡cómo no!, a la Universidad de Cantabria por acogernos en ‘su’ casa, en este bello salón del Paraninfo Universitario, que quiero personalizar en sus máximos responsables D. Ángel Pazos Carro y el Vicerrector, D. Tomás Mantecón, por acogernos con los brazos abiertos cuando vinimos a plantearles el evento, en el cual han colaborado generosamente.

Gracias a D. JULIO MARURI por honrarnos con la aceptación de la Estela de Oro: “Oh, sí, acepto” – nos dijo hace unos meses cuando le comunicamos la noticia. “Pero yo no merezco tanto. Gracias, muchas gracias”. Con él hemos compartido mi compañero Víctor Abascal y yo, a lo largo de año pasado, buenos ratos en amenas charlas que nos han permitido disfrutar de su agudeza e ingenio de niño grande, aunque lamentablemente, debido a su avanzada edad y delicado estado de salud, finalmente no ha podido estar hoy aquí con nosotros, si bien le tenemos presente a través del excelente retrato realizado por el artista Eduardo Pascual que todos pueden admirar en la sala. En representación suya, como hemos avanzado, recogerá la Estela y demás presentes que le ofreceremos, Dª Gema Igual, alcaldesa de Santander, la ciudad que vio nacer a D. Julio en 1920.

Gracias a todos cuantos van a intervenir en las lecturas, por ayudarnos a hacer más presentes a nuestros escritores, así como a las personas que están colaborando en el buen desarrollo del acto, aunque no aparezcan por este escenario.

Y gracias a todos por vuestra presencia, por vuestra participación, y por vuestro aliento, puesto que sin dicho apoyo no sería posible llevar a cabo esta celebración de la LETRAS, con mayúsculas, de Cantabria. Gracias. Muchas gracias.

 


 

DISCURSO DE GEMA IGUAL ORTIZ, Alcaldesa de Santander

 

Muchas gracias a la Sociedad Cántabra de Escritores por invitarme a participar en este acto y poder sumarme así al reconocimiento a un “grande” de la cultura de nuestra ciudad como es Julio Maruri

Me uno también al dolor de la Sociedad Cántabra de Escritores por la repentina y tristísima pérdida de su secretario, Serafín Fernández Villalón, un torrelaveguense inquieto y comprometido, que, como bien sabéis los miembros de esta Sociedad y de todos aquellos colectivos de los que formó parte a lo largo de su vida, se implicaba al máximo y ponía su tiempo, su ilusión y su esfuerzo al servicio de cada uno de ellos

Serafín fue un ciudadano volcado de lleno en la tarea de mejorar la sociedad y el entorno que le rodeaba, con lo que su ausencia deja un enorme vacío para todos, especialmente en su familia y allegados, a quienes también me gustaría aprovechar para trasladar mis condolencias

Precisamente fue Serafín quien propuso que fuera yo, como alcaldesa de su ciudad, quien recogiera esta Estela de Oro de las Letras de Cantabria otorgada a Julio Maruri, así que “gran culpa”, entre comillas, de que yo esté en este acto es suya

Es un honor actuar en representación de Julio Maruri en este Día de las Letras de Cantabria

Maruri es un símbolo en nuestra ciudad de varias generaciones de artistas e intelectuales, una figura a través de la cual se puede conectar la Generación del 27, con la que él tuvo contacto en su momento, con el ámbito cultural de hoy en día, casi 100 años después, en pleno 2018

El suyo es prácticamente un siglo de vida –ya le queda poco para cumplirlo y esperamos que llegue a celebrar su centenario- que engloba una multitud de vivencias, cargadas de sabiduría y de capacidad creativa literaria y artística

Un excepcional poeta, que mereció el Premio Nacional de Literatura que le fue otorgado en 1958, y también un relevante pintor que, entre otras ocasiones, dio muestra de ello en la doble exposición que acogieron el MAS y la sala del Mercado del Este en el año 2003 con 150 obras que recorrían su trayectoria pictórica

Un talento multidisciplinar que ha sabido aprovechar en beneficio de todos y que ha querido compartir con toda la sociedad

Julio Maruri recoge el testigo que, desde que se instituyó este galardón, se han ido pasando Manuel Arce, los hermanos Joaquín y Carmen González Echegaray, Benito Madariaga, Alvaro Pombo y Mario Camus, todos ellos muy ligados también a Santander y que dan buena muestra de que no hace falta ser una ciudad grande en tamaño para ser enorme en cuanto a figuras destacadas en el ámbito cultural

Maruri es protagonista hoy de un reconocimiento que afortunadamente no es el primero y espero que tampoco sea el último

De ese largo listado de premios y homenajes que ha recibido, entre los que se incluye el que le brindó el Ayuntamiento de Santander en su primera Gala de las Letras, en diciembre de 2015, estoy segura de que el que le ha llegado más al corazón puede ser el que le ofrecieron sus vecinos de la calle del Sol, donde la Asociación Sol Cultural le entregó su insignia de plata en las fiestas del solsticio de verano del año 2011

A alguien que ha tenido en ciudades tan internacionales y cosmopolitas como Bruselas y París sus lugares de residencia durante muchos años, le abriga y le reconforta la vuelta al HOGAR, con mayúsculas, a su calle del Sol, a su barrio, a su casa…

Puede estar seguro de que en Santander tiene su hogar y de que los santanderinos nos sentimos muy orgullosos de que volviera a vivir aquí, a pisar las calles de nuestra ciudad y a convivir con nosotros

Mi enhorabuena a la Sociedad Cántabra de Escritores por esta iniciativa y mi agradecimiento por celebrar este Día de las Letras Cántabras una vez más en Santander

Les felicito, además, por el acierto que supone haber elegido la festividad de San Beato de Liébana, el 19 de febrero, para poner de relieve, cada año, la figura y la obra de personalidades relevantes de las letras de nuestra región, una elección que cobra un especial sentido cuando, como es este caso, estamos en pleno Año Santo Lebaniego

En este Día de las Letras Cántabras, la Sociedad de Escritores nos brinda una extraordinaria oportunidad para reconocer y valorar la capacidad literaria de personas que han tenido una trayectoria destacada, y también nos dan una ocasión para el encuentro y para el recuerdo de escritores como Concepción Arenal, Francisco Cubría, León Felipe, Menéndez de Luarca o Benito Pérez Galdós, a cuya obra nos asomaremos en unos minutos, en las lecturas a las que asistiremos a continuación

No les robo más tiempo, les dejo que disfruten de la música y las letras que van a ir salpicando este acto y que son motivo más que suficiente para que nos reunamos hoy con la literatura como excusa y como razón de ser

 Muchas gracias

 


 

DISCURSO DE ÁNGEL PAZOS CARRO, Rector de la Universidad de Cantabria

 

Buenas noches a todos, compañeros de la mesa, querida alcaldesa, consejero, presidente, Isidro, Sr. obispo, alcaldes presentes, Vicerrector de Cultura, autoridades presentes. Señoras y señores.

Lo primero que quiero, sin duda alguna, es transmitir el pésame de la universidad y de este rector, por el fallecimiento de Serafín, un fallecimiento tan inesperado y tan próximo a esta jornada en la que él había trabajado tanto. Desde la universidad quiero transmitir a su familia, a sus amigos, a toda la sociedad de escritores el sentimiento de nuestra institución por la pérdida de alguien tan activo e implicado en la vida cultural de nuestra Comunidad Autónoma.

En segundo lugar, no quiero dejar pasar la ocasión de felicitar a la agrupación Ensemble de la Universidad por lo bien que nos han acompañado en este acto.

Es un gran honor que la séptima edición de este Día de las Letras tenga lugar en la Universidad de Cantabria. Lo es al encontramos en un momento en el que el aluvión tecnológico parece que lo invade todo y es especialmente importante, por este motivo, defender la importancia y todo lo que tiene que ver con las humanidades y las letras en la formación de las personas, incluso dentro de la universidad es cierto que parece que estamos obligados, y es lógico, a ser muy avanzados desde el punto de vista de las nuevas tecnologías, pero las humanidades y las letras tienen que tener un papel fundamental que no sé si está, más a menos, en peligro, pero que es labor de todos, y desde luego de las universidades, y en particular de las públicas, evitar que eso sea así y poner las letras, poner la escritura y la lectura en ese papel fundamental que tienen, en primer lugar en las nuevas generaciones, porque es imposible amueblar la cabeza de los jóvenes si no hay lectura, y por tanto si no hay escritura, pero, no solamente es imposible amueblar las cabezas de los más jóvenes, sino que es imposible tener una vida plena y ejercer esa necesaria capacidad de reflexionar, de vivir otros mundos, que la lectura, y previamente la escritura, hacen posible.

Desde la Universidad de Cantabria, me alegro de que este acto sea aquí, me alegro de estar rodeado de personas amantes, profesional o aficionadamente, pero todos ellos amantes de las letras y aprovecho para transmitir el compromiso de que la Universidad de Cantabria no olvida que las letras, y más en general las humanidades, son un legado clave que debemos transmitir de generación en generación.

Este acto tiene el gran acierto de ir repasando toda una serie de escritores que cumplen determinados hitos temporales, algunos de ellos tan conocidos que no necesitan probablemente recuerdo como Concepción Arenal, León Felipe o Benito Pérez Galdós. Aunque llevo cuarenta y seis años residiendo en Cantabria y espero haberme ganado el sentimie nto cántabro, soy ferrolano como Concepción Arenal. Estudié en lo que entonces se llamaba Instituto de Enseñanza Media, que llevaba el nombre de Concepción Arenal, así que para mi su

figura es muy importante. El Consejero ha leído un fragmento duro, porque es un fragmento duro como lo era ella cuando veía la injusticia, cuando veía la pobreza, cuando veía la incultura y, de hecho, el otro fragmento que hay escogido, más relacionado con la educación, es igual de combativo como era ella. Pero también hemos tenido la oportunidad de recordar a otros menos reconocidos como Cubría, Herrera Oria, que también han sido, y son, escritores muy importantes.

De Julio Maruri se ha dicho en este acto casi todo y otras personas, incluso con más conocimiento que yo, han recordado toda su trayectoria, su relación con la generación del 27, toda su peripecia literaria y artística como vital, todo el tiempo vivido en diversas ciudades europeas, especialmente la etapa de París, su posterior deriva hacia el arte, hacía otras artes diferentes de la escritura y creo que la elección de Maruri hace justicia a esa saga que se va creando desde la primera edición, citada por la alcaldesa, de Manuel Arce, los hermanos González Echegaray, Álvaro Pombo, Benito Madariaga de la Campa o de Camus. Creo que la elección de Maruri prestigia y da un brillo especial a esta jornada de las letras de Cantabria y estoy seguro que la alcaldesa sabrá transmitirle verdaderamente, no solo los obsequios o los detalles, sino el cariño que este acto ha destilado hacia su persona.

Nada más, vuelvo a repetir que estoy contentísimo de que la universidad os haya recibido a todos, esta es la casa de todos, porque es la universidad de todos los cántabros, y en especial, es la universidad de todas las personas que tienen en las letras, en la lectura y la escritura un referente clave de su vida. Muchas gracias.