Francisco Javier de Bustamante López de Tagle
[ Comerciante e ilustrado | Santander, 1749 - 1898 ]

Hijo de un modesto sastre oriundo de Guarnizo, de El Astillero (Cantabria), su instrucción no pasó de la escuela de primeras letras de la localidad. Siendo todavía muy joven salió a buscar fortuna rumbo a la Nueva España donde estaba ya instalado su tío Manuel José de Bustamante Nozaleda, rico almacenero de México capital, con cuya ayuda se labraría una buena posición económica, formando parte del grupo de comerciantes originarios de Cantabria.

En dicha ciudad fundó en 1775 la Congregación del Santísimo Cristo de Burgos.

Siempre tuvo en cuenta a su familia, enviando desde México ayuda económica a sus padres y colaborando en la búsqueda de una mejor posición para su hermano José Mariano en América. Allí tuvo, con la viuda María Moreno de Posadas, dos hijos naturales, Alejo y José Antonio, a los cuales reconoció.

Regresó a Santander en 1785 impregnado de las nuevas ideas de La Ilustración y con un gran conocimiento del comercio indiano y de la legislación mercantil.

Escribió Entretenimientos de un noble montañés amante de su patria, donde expresa su opinión sobre la producción en la Nueva España que “no se hacen notables porque personalmente entienden de ellos eclesiásticos de todas clases, condes, marqueses, sin la gravedad y miramientos que se observan en otros países”. En dicho tratado se realiza una descripción general, histórica y política de la ciudad de Santander: sus fundadores, sus glorias, sus fábricas, sus montes, su vecindario y sus producciones naturales, entre otras cosas varias.

Aprovechando su experiencia, escribió también las famosas Ordenanzas del Consulado de Santander, en base a recopilaciones de leyes y normas de ciudades como Bilbao, Barcelona, San Sebastián, Burgos y México. En estas ordenanzas, Bustamante reglamenta el funcionamiento interno (miembros, cargos, elecciones, juntas, competencias…) y lo que venía a ser un código de comercio (compañías, fletes, seguros, letras y giros…), además de ordenar el funcionamiento y obras del puerto, desde la creación del cuerpo de pilotos prácticos hasta las obligaciones de los carpinteros, cargadores y barqueros, entre otros.